Son las vacaciones. Todo el mundo prepara para dejar las ciudades y pasar el tiempo a las playas o algo más silencioso. Para los estudiantes, es un tiempo para olvidar las tareas y disfruta el sol. Para los que ya trabajan, es el tiempo para descansar desde los trabajos tediosos en sus despachos. Todo se prepara para un viaje que no van a olvidar. El viaje más bello en toda la vida.
Hace unos años, he visto un programa japonés que se llama «Fushigi Yuugi». Quiere decir la «Historia Misteriosa». Cuenta la historia de una chica que empezó un viaje prodigioso después de abrir un libro. Mientras su amiga Yui leía el libro que se llama «El Universo de los Cuatro Dioses», Miaka (la protagonista) vivió la historia. Miaka se convirtió en la sacerdotisa de Suzaku y experimentó todos los dolores y las alegrías de los caracteres de la historia.
Aunque no experimentamos una historia como Miaka experimentó el «Universo de los Cuatro Dioses», esto es lo que pasa cuando abrimos un libro. Las historias nos traen en un mundo tan distinta del nuestro y es casi vivimos la historia en nuestras mismas vidas. Viajamos el mismo el mismo viaje a tierras lejanas y nos convertimos en el protagonista del cuento. Y como Miaka, sentimos el mismo dolor y la misma alegría del los caracteres.
Y cuando al fin el protagonista logre la victoria, celebraríamos con él. Pero sí no sienta más de dolor, compartiríamos en su mala suerte. Entonces, podemos decir que vivimos otra vida mientras leyendo un libro. Y pasa de nuevo cada vez que abrimos un libro.
Por eso, ¿por qué no tratas de llevar contigo un libro en viaje? Si todavía no tengas un libro contigo, ¿por qué no tratas de comprar libros con tus hijos? Claro que un libro es una buena herramienta para hacer las vacaciones alegres e inolvidables.